Me quieren agitar…
Chu chu, hacía el trencito, y con el todos nosotros nos vamos sintiendo más y más viejos jóvenes.
Esta fue probablemente la canción más difícil de elegir, hice una preselección entre más de cincuenta participantes, cada cual con sus ventajas y desventajas, y esta fue la que me pagó más.
Bueno, mentira.
Si miramos atrás, al año 1994, montones de recuerdos nos vienen a la cabeza. Yo en particular en 1994 tenía nueve años y estaba en cuarto de escuela, y ese fue un año muy especial. Con especial quiero decir **especial**.
Cursé cuarto de escuela en el Elbio Fernandez, donde, por mas quejas que tuviera durante mi vida liceal, tuve el placer de ser alumna de Rosario Pau. Rosario tenía la letra bien chiquita y prolijita, ponía las notas en los deberes con sellitos, y siempre usaba signos de exclamación después de “Felicitaciones”.
Ese año tuvimos una cooperativa escolar (uff… Las hormiguitas trabajadoras?) y juntamos dinero para viajar. Visitamos Salto, conocimos la represa, e hicimos todo eso sin padres y con maestra.
Y es claro que para niños de entre 10 y 11 años nada es mas especial que sentirse super adulto y crecido haciendo viajes sin papás, ¿Verdad?
Y 1994 también fue el año en que salió al mundo el disco Big Bang de los Enanitos Verdes y con él esta perla de la música viejástica:
Enanitos Verdes - Lamento Boliviano
Me acuerdo de haber estado en la casa de una amiga (en esa época cuando “ibamos a jugar” a la casa de las amigas) y recibir una llamada de otra compañera de la escuela, para decirnos que pusieramos la radio porque estaban “pasando lamento boliviano en diamante!”.
¿A ver quién no se acuerda de haber estado horas con el dedo arriba del botón esperando a que la pasaran para poner “rec” y que quedara en un cassette para la posteridad? ¡En el top de Beldent o los 40 principales en Concierto!
¿Quién no se pregunto porque eran Enanitos y porqué Verdes?
¿Porque es que los viajantes se atrasan si la mujer esa se peina en la cama?
Preguntas sin responder, pero lo claro es que en esa época todos éramos “como una roca”.
Pero por ahora, aquí la dejo.
Nos vemos la semana que viene, con otra perlita nostálgica del terror.
